• Más allá de la crisis sanitaria mundial, la pandemia se convirtió en un inesperado impulsor de la digitalización de las empresas.

Durante el distanciamiento social, un mayor número de organizaciones pequeñas sumaron a su flujo de trabajo herramientas tecnológicas que les permitieran mantener sus operaciones, mejorar su conectividad, adoptar nuevos esquemas de negocio o en su caso, abrir canales para llegar a sus clientes.

El desafío económico que significó el confinamiento obligó a las micro y pequeñas empresas a romper con viejos paradigmas que no les permitían ver o aceptar las ventajas de los nuevos instrumentos digitales.

En México, el 95% de las unidades de negocio son Pymes, de las cuales la mayoría no se encuentran digitalizadas ni tienen presencia en internet; de hecho, sólo el 10% de éstas tienen presencia en línea.

Antes de la pandemia, sólo un 17% de los micronegocios habían invertido en un servicio de internet, según reportes de 2018 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Desde la aparición del nuevo coronavirus, la adopción digital aumentó aproximadamente un 50%, según diversas estimaciones de especialistas.

Por otra parte, se estima que el 77% de las empresas podrían cerrar en los próximos meses si no toman las medidas para afrontar la crisis. De ahí la relevancia que implica la digitalización de un negocio y sus finanzas, para asegurar su continuidad en estos momentos.

La nueva era digital de las Pymes

La digitalización va más allá de tener conectividad, involucra importantes tendencias que esta transformación obligada ha traído a los negocios. Además, en esta nueva realidad, las innovaciones que apoyen la estrategia administrativa serán la clave del éxito en los negocios.

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